El panorama general de una sana alimentación

De seguro eres de los que trabajas, y además decidió estudiar un master en administración por lo que llevar una dieta sana no se encuentra entre las actividades de tu rutina diaria. 

Pero es importante señalar y no por desconocimiento, que contar con una dieta sana durante toda nuestra vida, es la mejor arma para la prevención  de la malnutrición en todas sus formas, y de la misma manera resulta la mejor indicación a la hora de evitar las distintas enfermedades que se nos puedan presentar, bien sean no transmisibles y trastornos. 

Pero también sabemos que con el tiempo se ha vivido un desmedido en la producción de una gran variedad de alimentos procesados, acompañados de una rápida urbanización, sin mencionar el cambio en el estilo de vida, lo que ha dado paso a un cambio rotundo en los hábitos alimentarios. 

En la actualidad, las personas ingieren grandes volúmenes de alimentos cuyo contenido es hipercalórico, más grasas, azúcares libres y excesiva cantidad de sal/sodio; así mismo, un número importante de personas no consideran por diversas razones un consumo significativo de verduras, frutas, o bien, cereales con características integrales. 

Cuando se hace mención a una alimentación variada, esta debe presentarse equilibrada, variada, y saludable y estará determinada por las características propias de cada personas, es decir, sus hábitos, sexo, edad, y grados de actividad física diaria, y de manera adicional, su contexto cultural, los que se encuentren disponibles en su zona, y los hábitos alimentarios. Aunque los principios básicos de la alimentación deberán seguir siendo los ya establecidos. 

Una dieta sana para los adultos

Si te encuentras en este renglón, entonces tu dieta sana debe contener lo siguiente:

  • Legumbres, Frutas y verduras,  frutos secos y cereales integrales (por ejemplo, maíz, mijo, avena, trigo o arroz moreno no procesados).
  • Se deben consumir al menos 400 g (o sea, cinco porciones) de frutas y hortalizas al día, menos las batatas, papas y mandioca, además de otros tubérculos feculentos.
  • Los azúcares deben ser de menos del 10% de la ingesta calórica total de azúcares libres, lo que equivale a 50 gramos, es decir  12 cucharaditas rasas si tu peso corporal es saludable. Los azúcares libres son los empleados por los fabricantes, consumidores y cocineros quienes le añaden a las bebidas o a los alimentos. 
  • Con respecto a la grasas, éstas deben ser de menos del 30% de la ingesta calórica diaria. Las grasas no saturadas que se encuentran presentes en el aguacate, el pescado, los frutos secos y en los aceites de girasol, soja, canola y oliva, son los recomendados. En cuanto a las grasas saturadas, éstas se encuentran presentes en la mantequilla, la carne grasa, el aceite de palma y de coco, la nata, el queso, la mantequilla clarificada y la manteca de cerdo. Por su parte, las grasas trans son las que se producen en la industria y se encuentran presentes en las pizzas congeladas, las tartas, galletas, pasteles, obleas, aceites de cocina y pastas untables. Pero también hay que considerar que existen las grasas trans de rumiantes y éstas se encuentran presentes en la carne y los productos lácteos derivados de rumiantes como las vacas, ovejas, cabras y camellos.