¿Llevas una buena alimentación pero tu pareja hace todo lo contrario?

Y es que cuando se trata de vivir en pareja, contar con signos compatibles no es suficiente. Te encuentras realizando las compras semanales de todos esos alimentos que resultan saludables, vas cada día a la cocina para hacer deliciosas y balanceadas comidas, pero vives con Luis, y él no está haciendo el mínimo esfuerzo en mejorar su estilo de vida hacia uno saludable comiendo más sano. Tu primer impulso siempre será explicarle los beneficios para intentar convencerlo ya que será de gran beneficio para él, pero al parecer, tus esfuerzos son en vano ya que la información no le está llegando, lo que a corto plazo les va a generar diferencias, y con ellas las terribles discusiones.

Cuando nos encontramos en una relación, esta puede conllevar a un fuerte impacto al momento de seleccionar los alimentos que se van a consumir a diario, sobretodo si vives con esa pareja. Quizás se encuentren pasando mucho tiempo juntos, y en ese tiempo cocinan o también, suelen salir a comer. Es exactamente éste el punto crucial, a que la comida siempre ha sido algo que todos tendemos a vincular.

Deseo comer sano, pero Luis, no

Posiblemente no lo habías notado antes, pero una vez que decides poner en marcha tu plan para mejorar la salud, es cuando te das cuenta de que no será tan sencillo gracias a cosas como: salir a comprar un helado, hacer pedidos, realizar reservas para ir a cenar cuando se acerca una noche que es especial para los dos, entre otros detalles.

En líneas generales, las personas que deciden inclinarse por un modo de vida saludable, se encuentran entusiasmados y ansiosos por notar los cambios, siendo algo normal que también quieran que sus parejas se solidaricen y unan a ellos. Pero la historia suele ser otra, ya que las cosas podrían ir un tanto mal luego de eso. La persona que se dispone a modificar sus hábitos de alimentación, se torna muy insistente, incluso puede llegar a sentir culpa, cuando intenta que su pareja pueda alimentarse de forma distinta, y en oportunidades no llega a notar los desafíos con los que su pareja se encuentra lidiando.

Y es que cada pareja es un mundo distinto. Por lo que llegar a un acuerdo en cuanto a la alimentación solo depende de ellos, y la decisión en la que concuerden, solo de esta manera podrá funcionar para ambos. Sin embargo, no es necesario que decaigamos, ya que la solución para este tipo de situaciones se encuentra donde también se encuentra la solución a otros conflictos: en la comunicación, compasión y comprensión, con ellas se llega bastante lejos.

Algunos consejos

Establecer límites: lo importante será cumplirlos, estar de acuerdo con ellos, y sobre todo respetarlos
Contar con autonomía: eso se estila en una relación, pero también es valida la autonomía alimentaria.
Sin presiones: cuando presionas o avergüenzas a tu pareja para que se alimente de manera saludable, no se trata de un buen enfoque a largo plazo. Y además, tampoco resulta beneficioso para tu relación.
Consume alimentos que te llenen de felicidad y que puedan ayudarte a sentirte mejor.